lunes, julio 30, 2007

FAST FOOD NATION (2006)

Don Anderson (Greg Kinnear), ejecutivo de una gran cadena de hamburgueserías, recibe el encargo de inspeccionar la planta en la que se elabora el producto estrella de la compañía, la hamburguesa "Big One", después de que unos análisis hayan mostrado que la carne contiene heces. El prolífico e interesante Richard Linklater firma este notable drama en el que analiza el turbio mundo de la industria alimentaria en los Estados Unidos. El guión gira sobre tres pilares argumentales: la historia del ejecutivo que descubre la inmoralidad del negocio de la comida y que finalmente tiene que decidir entre su carrera o la ética; la de los inmigrantes ilegales que son reclutados por la fábrica cárnica y que sufren todo tipo de irregularidades y vejaciones; y la de la idealista joven empleada de una hamburguesería que decide dejar su trabajo y enrolarse en un movimiento cívico en contra de la industria de la llamada comida basura. La trama está dosificada de forma muy inteligente de tal manera que el espectador recibe mucha información (la película se basa en un ensayo de Eric Schlosser) a la par que empatiza con una serie de personajes bien construidos. Fast Food Nation, cuyo contenido está, por supuesto, sujeto a discusión, triunfa como película gracias al talento narrativo de Linklater (que si no es ya uno de los mejores directores americanos del momento poco le falta) y a las aportaciones de los actores, todos ellos brillantes y creibles en sus papeles. Muy recomendable. 8/10

sábado, julio 28, 2007

DEAD SILENCE (2007)

Un joven matrimonio encuentra en el rellano de su puerta un paquete sin remitente. Al abrirlo descubren que contiene un muñeco de ventrilocuo. Poco después la mujer aparece asesinada. El marido (Ryan Kwanten) sospecha que el muñeco ha tenido algo que ver con el crimen aunque la policía está convecida de su culpabilidad. Segunda película del tándem James Wang y Leigh Whannell después de la exitosa Saw (2003). Dead Silence es una simpática película de terror ambientada en el mundo de la ventriloquia, algo por otro lado nada nuevo si tenemos en cuenta películas como Magic (1978) o Devil Doll (1964). Si la primera película de Wang y Whannell se caracterizaba por un guión bien elaborado y repleto de interesantes rodeos Dead Silence no es más que un trillado relato de terror de serie b que bien podría estar basado en una novela de alguna editorial especializada en el género, como Dorchester. Esta falta de inventiva no evita que la película sea un entretenimiento bastante digno siempre y cuando uno sea aficionado al género y no tenga expectativas demasiado elevadas. Es justo reconocer, además, que el giro argumental final es más que decoroso. Los seguidores de Saw encontrarán algún que otro guiño, si es que tienen buena vista. 5/10

jueves, julio 26, 2007

PARADISE MURDERED (GEUKRAKDO SALINSAGEON, 2007)

El terror y la paranoia se apoderan de los diecisiete habitantes de una remota isla surcoreana llamada Isla del Paraíso cuando dos de sus habitantes aparecen asesinados y un tercero desaparece. La certeza de que uno de los vecinos es el asesino no será el único problema al que tendrá que enfrentarse el pueblo ya que al poco de cometerse los asesinatos empezarán a producirse las apariciones de un fantasma. Bizarra cinta dirigida por Kim Han-min y basada, supuestamente, en un hecho real relativo a la desaparición de un grupo de personas en una isla. La película mantiene durante todo el metraje un tono de sátira que la hace bastante antipática. Si bien el argumento sugiere que se trata de un thriller el guión mezcla varios géneros, resultando en un disparatado embrollo de registros: comienza como una comedia costumbrista que pronto se convierte en un whodunit completamente carente de suspense para terminar como un filme con científico loco al estilo de La isla del Doctor Moreau. A esto, y por si fuera poco, hay que añadirle el toque shenguai, con la presencia de un espectro ancestral. Los últimos cuarenta y cinco minutos, bastante más entretenidos ya que la trama se anima, no hacen olvidar la plúmbea primera parte en la que el desconcierto inicial da paso al sopor. Para devotos del cine oriental y/o degustadores de extravagancias. Abstenerse los que esperen una película de suspense al uso. 4/10


martes, julio 24, 2007

COCODRILO, UN ASESINO EN SERIE (PRIMEVAL, 2007)

Como todos los veranos, las distribuidoras aprovechan el periodo estival para dar salida a películas de ínfima calidad, restos de serie que no deberían ocupar las programaciones de los cines sino, en el mejor de los casos, acumular polvo en la estantería de algún videoclub de barrio (si es que aún sobrevive alguno). Un ejemplo arquetípico de este tipo de subproducto fílmico es esta Cocodrilo, un asesino en serie, que con este título bochornoso cumple con todos los standards exploitaition al uso. Un canal de televisión organiza una expedición a Burundi para atrapar a un cocodrilo gigante que está haciendo estragos entre la población. Los aventureros no sólo tendrán que enfrentarse al vil reptil sino también a la guerra que se ceba con la población civil en forma de sangrientas milicias. Actores desconocidos o salidos de la televisión (Dominic Purcell o Brooke Langton), un monstruo que se ve poco y cuando se ve deja mucho que desear, una penosa intervención de un actor de honroso pasado en horas muy bajas (en este caso Jürgen Prochnow) y una ruin subtrama política de exaltación imperialista que produce auténtico estupor. La factura técnica no es tan inmunda como el contenido (tiene una fotografía y una música bastante decentes) aunque no deja de ser un despojo fílmico. 2/10

lunes, julio 23, 2007

THE MESSENGERS (2007)

Una familia se traslada a una granja en Dakota del Norte para intentar encauzar sus vidas después de un accidente de coche en el que se ha visto envuelta la hija del matrimonio. Conocidos por la serie de películas The Eye, The Messengers supone el desembarco en los Estados Unidos de los hongkoneses hermanos Pang, especialistas en terrores orientales. Pese a que no firman el guión, el argumento parace haberse escrito con los patrones del cine de terror asiático. Casa embrujada, criaturas reptando por las paredes, niños que perciben presencias que los adultos no son capaces de ver, etc. Como suele ser habitual en estos productos, el planteamiento es bastante sugestivo (aunque manido), -la primera media hora es bastante efectiva y prometedora-, pero el desenlace, si bien evita la habitual confusión narrativa a la que nos tienen acostumbrados los guiones orientales del género, es bastante improbable, por no decir disparatado. Los actores, especialmente los olvidados Penelope Ann Miller y Dylan McDermott están correctos en sus papeles. Modesta cinta de terror que vuelve a poner en duda la utilidad de importar el género de terror asiático a tierras americanas, por mucho que Sam Raimi, productor del filme, se deshaga en halagos hacia los hermanos Pang. 5/10

*A partir de ahora, y siempre que esté disponible, cada crítica irá acompañada del trailer de la película correspondiente.