El terror y la paranoia se apoderan de los diecisiete habitantes de una remota isla surcoreana llamada Isla del Paraíso cuando dos de sus habitantes aparecen asesinados y un tercero desaparece. La certeza de que uno de los vecinos es el asesino no será el único problema al que tendrá que enfrentarse el pueblo ya que al poco de cometerse los asesinatos empezarán a producirse las apariciones de un fantasma. Bizarra cinta dirigida por Kim Han-min y basada, supuestamente, en un hecho real relativo a la desaparición de un grupo de personas en una isla. La película mantiene durante todo el metraje un tono de sátira que la hace bastante antipática. Si bien el argumento sugiere que se trata de un thriller el guión mezcla varios géneros, resultando en un disparatado embrollo de registros: comienza como una comedia costumbrista que pronto se convierte en un whodunit completamente carente de suspense para terminar como un filme con científico loco al estilo de La isla del Doctor Moreau. A esto, y por si fuera poco, hay que añadirle el toque shenguai, con la presencia de un espectro ancestral. Los últimos cuarenta y cinco minutos, bastante más entretenidos ya que la trama se anima, no hacen olvidar la plúmbea primera parte en la que el desconcierto inicial da paso al sopor. Para devotos del cine oriental y/o degustadores de extravagancias. Abstenerse los que esperen una película de suspense al uso. 4/10jueves, julio 26, 2007
PARADISE MURDERED (GEUKRAKDO SALINSAGEON, 2007)
El terror y la paranoia se apoderan de los diecisiete habitantes de una remota isla surcoreana llamada Isla del Paraíso cuando dos de sus habitantes aparecen asesinados y un tercero desaparece. La certeza de que uno de los vecinos es el asesino no será el único problema al que tendrá que enfrentarse el pueblo ya que al poco de cometerse los asesinatos empezarán a producirse las apariciones de un fantasma. Bizarra cinta dirigida por Kim Han-min y basada, supuestamente, en un hecho real relativo a la desaparición de un grupo de personas en una isla. La película mantiene durante todo el metraje un tono de sátira que la hace bastante antipática. Si bien el argumento sugiere que se trata de un thriller el guión mezcla varios géneros, resultando en un disparatado embrollo de registros: comienza como una comedia costumbrista que pronto se convierte en un whodunit completamente carente de suspense para terminar como un filme con científico loco al estilo de La isla del Doctor Moreau. A esto, y por si fuera poco, hay que añadirle el toque shenguai, con la presencia de un espectro ancestral. Los últimos cuarenta y cinco minutos, bastante más entretenidos ya que la trama se anima, no hacen olvidar la plúmbea primera parte en la que el desconcierto inicial da paso al sopor. Para devotos del cine oriental y/o degustadores de extravagancias. Abstenerse los que esperen una película de suspense al uso. 4/10



