Una familia se traslada a una granja en Dakota del Norte para intentar encauzar sus vidas después de un accidente de coche en el que se ha visto envuelta la hija del matrimonio. Conocidos por la serie de películas The Eye, The Messengers supone el desembarco en los Estados Unidos de los hongkoneses hermanos Pang, especialistas en terrores orientales. Pese a que no firman el guión, el argumento parace haberse escrito con los patrones del cine de terror asiático. Casa embrujada, criaturas reptando por las paredes, niños que perciben presencias que los adultos no son capaces de ver, etc. Como suele ser habitual en estos productos, el planteamiento es bastante sugestivo (aunque manido), -la primera media hora es bastante efectiva y prometedora-, pero el desenlace, si bien evita la habitual confusión narrativa a la que nos tienen acostumbrados los guiones orientales del género, es bastante improbable, por no decir disparatado. Los actores, especialmente los olvidados Penelope Ann Miller y Dylan McDermott están correctos en sus papeles. Modesta cinta de terror que vuelve a poner en duda la utilidad de importar el género de terror asiático a tierras americanas, por mucho que Sam Raimi, productor del filme, se deshaga en halagos hacia los hermanos Pang. 5/10*A partir de ahora, y siempre que esté disponible, cada crítica irá acompañada del trailer de la película correspondiente.



