David Norton (Timothy Hutton) es un reputado escritor de ciencia-ficción que es invitado a dar una conferencia en Mallorca. Durante su estancia su novia se tira por el balcón del hotel, hecho que coincidirá con otros suicidios que, como Norton descubrirá después, son parte de un plan en el que él juega un papel fundamental. El crítico de cine Daniel Monzón firma su tercer película después de las mediocres El corazón del guerrero (2000) y El robo más grande jamás contado (2002) en las que se movía en un registro similar al de Álex de la Iglesia: humor negro y casticismo rancio. En este caso Monzón pretende hacer una thriller serio y el resultado no puede ser más calamitoso. El guión, del propio Monzón y Jorge Guerricaecheverría, produce verdadera vergüenza ajena por disparatado, mal construído y peor resuelto. La película aburre profundamente desde el principio por su falta de acción y las penosas interpretaciones de Timothy Hutton y de la pésima actriz Lucía Jiménez. La película, que apesta a ambición y pretenciosidad, se queda en un deleznable video promocional de la isla de Mallorca con secuencias hilarantes como la de las cuevas del Drach. Realmente lamentable. 0/10 lunes, marzo 12, 2007
La caja Kovak (2006)
David Norton (Timothy Hutton) es un reputado escritor de ciencia-ficción que es invitado a dar una conferencia en Mallorca. Durante su estancia su novia se tira por el balcón del hotel, hecho que coincidirá con otros suicidios que, como Norton descubrirá después, son parte de un plan en el que él juega un papel fundamental. El crítico de cine Daniel Monzón firma su tercer película después de las mediocres El corazón del guerrero (2000) y El robo más grande jamás contado (2002) en las que se movía en un registro similar al de Álex de la Iglesia: humor negro y casticismo rancio. En este caso Monzón pretende hacer una thriller serio y el resultado no puede ser más calamitoso. El guión, del propio Monzón y Jorge Guerricaecheverría, produce verdadera vergüenza ajena por disparatado, mal construído y peor resuelto. La película aburre profundamente desde el principio por su falta de acción y las penosas interpretaciones de Timothy Hutton y de la pésima actriz Lucía Jiménez. La película, que apesta a ambición y pretenciosidad, se queda en un deleznable video promocional de la isla de Mallorca con secuencias hilarantes como la de las cuevas del Drach. Realmente lamentable. 0/10



