Un grupo de parroquianos de un bar situado en medio de ninguna parte deberán enfrentarse a los ataques de unos monstruos sedientos de sangre. Feast es una comedia gore producida en 2005 pero no estrenada hasta este momento por problemas presuntamente derivados de su alto contenido en sangre y violencia (de hecho existen, al parecer, dos versiones: una unrated, que es la que aquí se comenta, y otra soft). Ciertamente la película no escatima en secuencias de piernas arrancadas, ojos saliendo de las órbitas o mutilaciones de penes pero el tono desenfadado de la mayor parte del metraje aligera las atrocidades. Comienza con una espléndida presentación de los inefables personajes recurriendo a unos hilarantes rótulos que dan paso a una auténtica orgía de sangre y vísceras rodada con bastante estilo por el debutante John Gulager. El filme no aporta nada, ni que decir tiene que bebe de productos como Abierto hasta el amanecer (1996) o La noche de los muertos vivientes (1968), pero la desfachatez y el humor lo convierten en un simpático pasatiempo susceptible de ser evitado por espectadores excesivamente críticos pero recomendable para fans del género de terror. 6/10viernes, octubre 20, 2006
Feast (2005)
Un grupo de parroquianos de un bar situado en medio de ninguna parte deberán enfrentarse a los ataques de unos monstruos sedientos de sangre. Feast es una comedia gore producida en 2005 pero no estrenada hasta este momento por problemas presuntamente derivados de su alto contenido en sangre y violencia (de hecho existen, al parecer, dos versiones: una unrated, que es la que aquí se comenta, y otra soft). Ciertamente la película no escatima en secuencias de piernas arrancadas, ojos saliendo de las órbitas o mutilaciones de penes pero el tono desenfadado de la mayor parte del metraje aligera las atrocidades. Comienza con una espléndida presentación de los inefables personajes recurriendo a unos hilarantes rótulos que dan paso a una auténtica orgía de sangre y vísceras rodada con bastante estilo por el debutante John Gulager. El filme no aporta nada, ni que decir tiene que bebe de productos como Abierto hasta el amanecer (1996) o La noche de los muertos vivientes (1968), pero la desfachatez y el humor lo convierten en un simpático pasatiempo susceptible de ser evitado por espectadores excesivamente críticos pero recomendable para fans del género de terror. 6/10



