domingo, octubre 29, 2006

Crank, veneno en la sangre (Crank, 2006)

Chev Chelios (Jason Statham) es un asesino a sueldo al que se le suministra un veneno mortal de origen chino mientras duerme. Cuando despierte Chelios descubrirá que la única manera de seguir con vida es mantener su nivel de adrenalina a niveles altísimos por lo que comenzará una frenética carrera contra el reloj. Probablemente ya nadie recuerde una pequeña película de Rudolph Maté titulada Muerto al llegar (1950) que contaba con esmerada artesanía la historia de un profesor que busca desesperadamente al asesino que le ha envenenado mortalmente. En 1988 se presentó un remake con Dennis Quaid, igualmente olvidado. Esta Crank parte de la misma idea pero cuando aquellas tomaban el rumbo del cine de suspense puro y duro esta se interna en el cine de acción más cafre, basto y regocijante de los últimos tiempos. Los directores debutantes Neveldine/Taylor ponen delante del espectador una sucesión de delirantes secuencias, con un montaje que roza el paroxismo acompañado de una música hardcore que no cesa en todo el metraje. Los diálogos están repletos de palabrotas, el protagonista consume cocaína y practica sexo en público, hay una trama asiática, mutilaciones, y una hilarante referencia a Al-Qaeda. Y por si esto fuera poco, los que teman una conclusión meliflua tan propia del cine de acción de Hollywood, que acudan tranquilos. Tiene uno de los mejores finales de los últimos tiempos. Espléndida. 8/10