domingo, agosto 20, 2006

Grizzly Man (2005)

Penúltima película del gran Werner Herzog, uno de los mejores sino el mejor director de cine europeo vivo, Grizzly Man es un retrato de Timothy Treadwell, un americano obsesionado con los osos hasta el punto de querer convertirse en uno de ellos lo que le condujo, en 2003, a su muerte, junto a su novia, por el ataque de uno de sus idolatrados animales. Se trata de un documental que hace uso de los vídeos que Treadwell grabó en sus expediciones así cómo entrevistas grabadas por Herzog a amigos y personas involucradas en las actividades del protagonista de la película. Herzog, como narrador del filme, hace un brillante análisis de las imágenes que vemos y del comportamiento de Treadwell. La película comienza como un documento de la labor de defensa y protección de los animales que Treadwell hizo suya para sumergirse en la segunda mitad en un auténtico viaje en la compleja e inestable personalidad de este sujeto. Nadie como Herzog, especialista en personajes tortuosos como Lope de Aguirre, Kaspar Hauser o Walter Steiner, podría haber hecho una mejor descripción fílmica de Treadwell que, en algunos instantes, parece más una creación de Herzog que un hombre de carne y hueso. La película está repleta de la típica y fascinante épica de las creaciones del director alemán (en esta ocasión apoyado por las imágenes tomadas por el propio Treadwell que tienen un aura de misterio y tristeza ciertamente emocionantes) que firma un documental extraordinario y absolutamente imprescindible. 10/10