Tras rodar en Estados Unidos El grito (2004), remake hollywoodense de su película Ju-on (2003), el director japonés Takashi Shimizu volvió a su país para realizar esta Marebito en poco más de una semana. Masuoka (Shinya Tsukamoto) es un cámara obsesionado con grabar todo lo que le rodea. En una ocasión registra el suicidio de una persona en el metro de Tokyo. Fascinado por la imagen del hombre clavándose un cuchillo en un ojo decide investigar qué le llevó a cometer tal acto. En el metro descubrirá un submundo en el que encontrará a una mujer que le cambiará la vida. Podría esperarse que Marebito fuera una cinta precipitada pero sorprende que se trata de una película de terror más que aceptable con un argumento estupendo y la notable interpretación de los dos, casi únicos, interpretes. La mayoría de las secuencias están rodadas en vídeo, las que graba el protagonista, lo que provoca una sensación de realidad que acentúa la inquietud del espectador. La película puede ser vista como un interesante filme de horror pero sería injusto no reconocer que estamos ante un brillante análisis de la locura de una persona. 7/10miércoles, noviembre 09, 2005
Marebito (2004)
Tras rodar en Estados Unidos El grito (2004), remake hollywoodense de su película Ju-on (2003), el director japonés Takashi Shimizu volvió a su país para realizar esta Marebito en poco más de una semana. Masuoka (Shinya Tsukamoto) es un cámara obsesionado con grabar todo lo que le rodea. En una ocasión registra el suicidio de una persona en el metro de Tokyo. Fascinado por la imagen del hombre clavándose un cuchillo en un ojo decide investigar qué le llevó a cometer tal acto. En el metro descubrirá un submundo en el que encontrará a una mujer que le cambiará la vida. Podría esperarse que Marebito fuera una cinta precipitada pero sorprende que se trata de una película de terror más que aceptable con un argumento estupendo y la notable interpretación de los dos, casi únicos, interpretes. La mayoría de las secuencias están rodadas en vídeo, las que graba el protagonista, lo que provoca una sensación de realidad que acentúa la inquietud del espectador. La película puede ser vista como un interesante filme de horror pero sería injusto no reconocer que estamos ante un brillante análisis de la locura de una persona. 7/10



