El reputado guionista Paul Haggis, ganador de un Oscar por Million Dollar Baby (2004) y con experiencia en la televisión con famosas series como Treinta y tantos (1987-1991), dirige su primer largometraje en el que muestra la vida de una serie de personas que viven en Los Ángeles y que se cruzan por una serie de acontecimientos fortuitos. Crash, el título hace referencia a un accidente de coche con el que se inicia el filme, es un ejemplo más de ese tipo de películas, quizás habría que empezar a considerarlo como un subgénero, en el que con un tono normalmente dramático se expone la existencia de un grupo de personajes en un entorno urbano y en el que no se descarta una cierta crítica social. En este caso Haggis se decanta por analizar los conflictos raciales en una ciudad como Los Ángeles. Así aparecen varios personajes afroamericano (dos hermanos, uno delincuente y otro policía, una pareja de clase alta), una empleada de hogar y un cerrajero hispanos, un inmigrante iraní, o un policía blanco y racista. La película está bien construida aunque se parece demasiado a otros filmes de este estilo como (1999) o Magnolia (1999) lo que la hace algo previsible. Algunas historias tienen más interés que otra, el papel de Sandra Bullock es demasiado superficial, por ejemplo. Está bien interpretada destacando sobre todo la intervención de Matt Dillon. Afortunadamente Haggis no cae en el sentimentalismo en ningún momento. Uno de los puntos a favor de esta película es el score de ese grandísimo músico que es Mark Isham que firma una de las mejores partituras de los últimos años. 8/10miércoles, noviembre 09, 2005
Crash (2004)
El reputado guionista Paul Haggis, ganador de un Oscar por Million Dollar Baby (2004) y con experiencia en la televisión con famosas series como Treinta y tantos (1987-1991), dirige su primer largometraje en el que muestra la vida de una serie de personas que viven en Los Ángeles y que se cruzan por una serie de acontecimientos fortuitos. Crash, el título hace referencia a un accidente de coche con el que se inicia el filme, es un ejemplo más de ese tipo de películas, quizás habría que empezar a considerarlo como un subgénero, en el que con un tono normalmente dramático se expone la existencia de un grupo de personajes en un entorno urbano y en el que no se descarta una cierta crítica social. En este caso Haggis se decanta por analizar los conflictos raciales en una ciudad como Los Ángeles. Así aparecen varios personajes afroamericano (dos hermanos, uno delincuente y otro policía, una pareja de clase alta), una empleada de hogar y un cerrajero hispanos, un inmigrante iraní, o un policía blanco y racista. La película está bien construida aunque se parece demasiado a otros filmes de este estilo como (1999) o Magnolia (1999) lo que la hace algo previsible. Algunas historias tienen más interés que otra, el papel de Sandra Bullock es demasiado superficial, por ejemplo. Está bien interpretada destacando sobre todo la intervención de Matt Dillon. Afortunadamente Haggis no cae en el sentimentalismo en ningún momento. Uno de los puntos a favor de esta película es el score de ese grandísimo músico que es Mark Isham que firma una de las mejores partituras de los últimos años. 8/10



