Sun-woo (Lee Byung-hu) es un matón de un lujoso hotel que se encarga de limpiar los trapos sucios de su jefe. Este deposita completamente en él su confianza hasta el punto de que cuando tiene que abandonar la ciudad durante tres días le encarga vigilar a su novia ya que sospecha que la chica le es infiel con un joven amigo y, en el caso de que se confirme la relación, asesinar a ambos. Sun-woo descubrirá in fraganti a los dos amantes pero no cumplirá la orden de su jefe lo que desencadenará en una espiral de violencia sin precedentes. Tras el filme de terror Dos hermanas (2002) el coreano Kim Ji-woon firma esta portentosa cinta que, sin duda, se situa entre las mejores películas de los últimos tiempos. La película se estructura en dos partes diferenciadas: la primera en la que se muestra la vida de un matón "que nunca se ha enamorado" y que encuentra en la joven amante de su jefe una escapatoria platónica a su vacía existencia. Cuando decide no matarles comienza la segunda parte del filme en el que asistimos a un brutal relato de violencia y venganza indescriptible. A Bittersweet Life está rodada con una maestría sorprendente, con un estilo elegante, contundente y de una belleza que deja huella (desde El fuego de la venganza (2004) no asistíamos a una realización tan brillante). La interpretación de Lee Byung-hu es completamente apabullante. El guión es ejemplar (no sobra ni una sola secuencia y el final con ese sorprendente apunte onírico es muy hermoso) y la música es una auténtica lección de lo que debe ser una banda sonora. Sencillamente una obra maestra. Imprescindible. 10/10domingo, noviembre 06, 2005
A Bittersweet Life (Dalkomhan insaeng, 2005)
Sun-woo (Lee Byung-hu) es un matón de un lujoso hotel que se encarga de limpiar los trapos sucios de su jefe. Este deposita completamente en él su confianza hasta el punto de que cuando tiene que abandonar la ciudad durante tres días le encarga vigilar a su novia ya que sospecha que la chica le es infiel con un joven amigo y, en el caso de que se confirme la relación, asesinar a ambos. Sun-woo descubrirá in fraganti a los dos amantes pero no cumplirá la orden de su jefe lo que desencadenará en una espiral de violencia sin precedentes. Tras el filme de terror Dos hermanas (2002) el coreano Kim Ji-woon firma esta portentosa cinta que, sin duda, se situa entre las mejores películas de los últimos tiempos. La película se estructura en dos partes diferenciadas: la primera en la que se muestra la vida de un matón "que nunca se ha enamorado" y que encuentra en la joven amante de su jefe una escapatoria platónica a su vacía existencia. Cuando decide no matarles comienza la segunda parte del filme en el que asistimos a un brutal relato de violencia y venganza indescriptible. A Bittersweet Life está rodada con una maestría sorprendente, con un estilo elegante, contundente y de una belleza que deja huella (desde El fuego de la venganza (2004) no asistíamos a una realización tan brillante). La interpretación de Lee Byung-hu es completamente apabullante. El guión es ejemplar (no sobra ni una sola secuencia y el final con ese sorprendente apunte onírico es muy hermoso) y la música es una auténtica lección de lo que debe ser una banda sonora. Sencillamente una obra maestra. Imprescindible. 10/10



